Diez datos sorprendentes sobre motores híbridos

Esta tecnología ya cuenta con más de cien años de desarrollo y evolución, que derivaron en grandes ventajas con respecto a vehículos tradicionales y avances prometedores en materia de transporte en todas las escalas.

El primero: para muchos, la tecnología híbrida parece del futuro, pero es mucho más antigua (y a la vez actual y vigente) de lo que suena. Las primeras patentes de motores híbridos (combinación de nafta y batería eléctrica) datan de 1896 y surgieron paralelamente en los Estados Unidos e Inglaterra, pensadas para ser utilizadas en ómnibus de transporte público.

Ahorro y eficiencia: los autos híbridos pueden gastar hasta un 50% menos combustible que los autos 100% nafteros en el mismo kilometraje. Esto se debe a que alternan entre ambos motores de acuerdo a la circunstancia. El mayor ahorro se da en ámbitos urbanos gracias a un mayor uso del motor eléctrico.

Silencio: cuando el vehículo utiliza solamente el motor eléctrico, se vuelve mucho más silencioso que un auto normal. Las vibraciones y los sonidos también son mantenidos al mínimo durante la transición al sistema naftero.



No sólo para autos: la tecnología de motores híbridos se usa en muchas otras máquinas, tanto de uso particular como industrial. Locomotoras, submarinos, camiones mineros, grúas y hasta aviones. Muchas aerolíneas buscan incorporar esta tecnología en vuelos comerciales en los próximos años.

Llegada a la masividad: el primer automóvil híbrido producido en serie fue el Prius, introducido al mercado japonés en 1997 bajo el lema "Justo a tiempo para el S XXI". Ese auto llegó a la Argentina en 2009 y continúa siendo el único modelo híbrido del mercado local.

Eco-friendly: los autos híbridos de última generación cuentan con motores y sistemas de escape muy eficientes a la hora de eliminar emisiones contaminantes. Estos automóviles pueden emitir hasta un 40% menos de partículas sólidas y CO2 que autos similares 100% nafteros.