Porsche también plantea su estrategia para los futuros modelos eléctricos e híbridos enchufables

La firma de Stuttgart está desarrollando un sistema de carga de 800 V –el doble de los actuales- que permitirá reducir el tiempo de recarga a 20 minutos. Además, lanzará más productos eléctricos e híbridos, incluido un 911 plug-in.

El proceso de electrificación avanza implacable y prácticamente no hay marcas que se mantengan sólo motores de combustión interna. Porsche, aunque es una de las más tradicionalistas, fiel a su filosofía de impulsores bóxer, fue una de las primeras entre las fabricantes de deportivos a introducir modelos con propulsión híbrida, como el Cayenne S y el 918. Ahora piensa ir un paso más allá con lo que será el Mission E de producción –100% eléctrico, que ya está en sus últimas pruebas de desarrollo- y más variantes híbridas, inclusive hasta del 911.

Para ello, la firma de Stuttgart está buscando la solución a algunos problemas típicos de los autos eléctricos, como su limitada autonomía y largos periodos de recarga. El primero de la lista ya estaría siendo solucionado por LG y Samsung, sus socios en el desarrollo de baterías capaces de otorgarles más de 400 kilómetros sin necesidad de pasar por una estación de recarga. El segundo problema también tiene una solución posible: Porsche está desarrollando un sistema de carga de 800 Volts que reduciría el tiempo de recarga a sólo 20 minutos.



Este alimentador tendrá el doble de tensión de los actuales cargadores eléctricos, pero para que esto pueda ser viable, las baterías del vehículo también tendrán que tender la misma tensión. La idea es que aumente la tensión (volts) pero no la corriente (amperes), ya que de esta manera no será necesario reforzar los componentes para que soporten una mayor carga, lo que también implicaría un peso extra.

En esta estación de recarga, hasta tres autos podrán ser reabastecidos al mismo tiempo. Por otra parte tampoco será necesario que en ese momento esté conectado a la red eléctrica, ya que funcionará como un acumulador, permitiendo que se cargue en periodos de baja demanda energética o cuando la tarifa es más barata.

Además, los clientes tendrán cargadores domésticos variables, que se ajustarán a la tensión del modelo adquirido. Así el futuro 911 plug-in tendrá un cargador de 3,6 kW y el Mission-E, de 11 o 22 kW.